¡OIGAN, LA EMERGENCIA CLIMÁTICA NO ES UN APOCALIPSIS ZOMBI! (Y el Negocio que hay Detrás del Pánico Global)
¡HASTA EL MISMÍSIMO! La Tiranía del Histerismo en Bucle y el Verano en el Sáhara
A ver, queridas lectoras, si hay algo que me está provocando una sensación más intensa que un día de verano en el desierto del Sáhara, es el histerismo que inunda cada esquina de nuestros televisores, radios y redes sociales en torno a la emergencia climática.
¡Coño, ya está bien!
No me malinterpreten. Yo creo firmemente en el cambio climático. Pero también creo que los zombis no van a invadir nuestro planeta mañana mismo y que la Tierra no va a implosionar a las tres de la tarde. Y es que la forma en que algunos medios y políticos hablan de la crisis climática, uno pensaría que deberíamos empezar a buscar cuadernos de entrenamiento para sobrevivir a un apocalipsis zombi. ¡Es una puta locura!
Estoy ¡hasta el mismísimo de tanto histerismo para alimentar el negocio!
La Estética Zombi: ¿Por Qué el Pánico Vende Más que la Solución?
Mi primera queja, y la más estética, es el lenguaje. El alarmismo mediático ha adoptado la narrativa del Apocalipsis Zombi porque, y aquí viene la verdad, el pánico vende más que la solución.
En lugar de hablar de «transición energética» o «adaptación», hablan de «extinción», «colapso» y «última generación». Te miran con esa seriedad de documental de desastre y te dicen: «Tu tiempo se agota. El mundo se acaba.»
- La Tiranía del Desastre: Nos obligan a sentirnos culpables por el simple hecho de existir. ¿Comes carne? ¡Culpable! ¿Tomas un avión? ¡Culpable! ¿Respiras? ¡Culpable! Y el efecto es el opuesto a la acción: es la parálisis. Si el mundo se acaba, ¿para qué coño voy a reciclar?
- El Contraste Estoico (El Ideal): La mujer Estoica diría: «El clima es un evento externo, adiáfora. Mi deber es actuar con virtud y razón en mi ámbito de control, no rendirme al miedo.»
- Yo, Concha, de Barrio (La Realidad): Yo sé que tengo que hacer mi parte, pero si me presionas con el Apocalipsis, lo único que consigo es un ataque de estrés que me dura todo el día y me hace tirar el brócoli a la basura. ¡JODER!
La Gran Estafa: El Negocio del Miedo Global
Y aquí es donde la sangre me hierve: el negocio que hay montado sobre esto para algunos.
Hay una nueva estirpe de gurús del clima y vendedores de la salvación que se están lucrando con nuestro miedo. Te venden soluciones caras, tokens de carbono absurdos, y productos «sostenibles» que solo se pueden permitir los ricos.
- Los Vendedores del Pánico:Te sueltan el drama, te provocan la culpa, y luego te venden la solución a precio de oro. Y tú, que ya estás hasta el mismísimo de las dietas milagro, caes en otra puta estafa.
- El Doble Discurso:Son los mismos que viajan en jets privados y tienen tres casas, pero te dan lecciones de cómo tienes que vivir con austeridad. ¡Hipocresía máxima!
La Razón Gana al Zombi: El Manifiesto Final
La emergencia climática no se resuelve con el pánico, se resuelve con la acción inteligente y la razón.
Mi manifiesto final es simple:
- ¡NO SOMOS ZOMBIS! Dejemos el lenguaje de la extinción y hablemos de soluciones.
- ¡DEJEMOS EL NEGOCIO! La solución no está en el pánico, está en la ciencia y en el compromiso real, no en la cartera de los influencers.
- ¡ACCIÓN CONCISA! El laconismo espartano nos enseña que el camino es largo, pero la acción debe ser constante, no un sprint de histeria.
¡Basta ya de histerismo para alimentar el negocio!