¡LIBERTAD DE TETA! La Sátira del Sujetador Opresor y la Tiranía de las ‘Caras de Setas’ (Y por Qué Mi Coño Moreno Prevalece)
🤯 ¡HOSTIA! La Tiranía de la Armadura y el Agobio de la Proporción
A ver, queridas lectoras, si algo define mi vida más allá de los sofocos en noviembre y el manantial pélvico, es la proporción épica de mi anatomía superior. Para que nos entendamos en lenguaje de barrio: tengo mucho pecho, o si queremos ser más directas, mucha teta.
Y con el tamaño viene el gran agobio: los sujetadores.
Un sujetador no es una prenda; es una armadura, una herramienta de ingeniería diseñada para reestructurar la anatomía y, seamos sinceras, oprimirte. Las copas te aprietan, los aros se clavan, los tirantes se entierran en los hombros. Es la tortura estoica diaria, pero sin el beneficio de la sabiduría.
🙅♀️ El Juicio de las ‘Caras de Setas’ y la Tiranía Social
Y aquí viene el verdadero drama, el que no es físico, sino social: la tiranía de la opinión ajena.
Se supone que, por los coños morenos (esa voz interna de la presión social), y además por el juicio de muchas mujeres con caras de setas que se creen dueñas del buen gusto, no llevar sujetador es de guarras o de dejadas.
¡Hostia puta! ¿En serio? ¿Mi dignidad y mi moralidad se miden por un trozo de tela con aros?
Esta era una tiranía que, por esas cosas que decían, me ponía hasta arriba. Sentía la obligación de ponérmelo, aunque mi espalda y mi comodidad gritasen “¡BASTA YA!”. Era la Neurosis del Vístete Bien contra la Ansiedad de la Opresión.
👑 La Declaración de Independencia y el Coño Moreno
Pero, como en toda buena epopeya, llega el momento de la catarsis.
Un día me planté. Y decidí que mi coño moreno es el que tiene que prevalecer, que para eso es mío. Mi cuerpo, mis reglas. Es el Espartano que dice: Priorizo mi bienestar (el oikos corporal).
Y la decisión fue gloriosa: dejé de usar el sujetador.
Ahora me lo pongo cuando me da la gana, que son bastantes pocas ya.
-
La Elección con Conciencia: Me lo pongo según qué ropa. Con ropa ancha, no me lo pongo (¿para qué, si la tela ya disimula y yo estoy cómoda?). Con ropa algo más ajustada, sí, si lo requiere la situación, pero por elección mía.
-
La Liberación Física: Es la libertad de movimientos, la respiración sin opresión, la sensación de gravedad honesta. Es la paz.
🖕 La Sentencia Final (Y el Triunfo de la Comodidad)
Y si las caras de setas me miran con juicio, si me etiquetan de “guarra” o “dejada”, mi respuesta es laconista y brutal:
A las que no le gusten que le dé, que se preocupen de que su XOXO moreno no sea de guarras y dejadas, jajajaja.
La moralidad y la decencia no residen en una prenda; residen en la honestidad de vivir como te dé la santa gana. ¡Y yo elijo la comodidad!