¡MISIÓN SEDUCCIÓN CON SOFOCOS Y FUGAS! La Farsa de la Femme Fatale y el Radar de la Petarda (Y Mi Kit de Anti-Glamour)

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🤯 ¡HOSTIA! La Inevitable Petarda y la Consulta de Seducción

A ver, queridas lectoras, si algo define la tiranía del destino es la capacidad que tiene cierta gente para encontrarte en el momento más inoportuno, especialmente cuando lo que quieres es la paz laconista de tu Oikos.

Hablo, claro, de una de estas petardas del barrio a las que trato de evitar pero que parecen tener un radar para encontrarme vaya yo por donde vaya. ¡Coño! Es como si llevara un faro de “Pregúntame cosas estúpidas” pegado a la frente.

El encuentro empezó con la matraca insoportable de siempre: el frío que hacía. Pero la conversación dio un giro  cuando, de repente, la tía me suelta, con esa mezcla de candidez e histeria:

“…salió el fin de semana y quiso seducir a un hombre que conoció y que no se acordaba por qué hacía mucho que no salía después de su separación y me preguntó cómo lo hacía yo.”

¡HOSTIA PUTA! ¿Cómo lo hago yo? ¿Qué tengo yo de seductora, petarda del amor hermoso? Yo soy la reina de la reclusión, la que tiene migrañas de guerra y la que se ríe de las madres que fingen no estar agotadas. ¿De verdad cree que yo soy la “Guru del Ligoteo”?

🛠️ El Kit de Anti-Glamour: Mi Arsenal de Batalla

Aquí tienes, querida petarda, el Inventario Honesto de mi cuerpo ahora mismo. Y dime tú si esto se parece a la descripción de una Femme Fatale.

1. La Neurosis Auditiva: Distinguir Graves y el Drama del Susurro

Entre que no distingo los graves y tienen que mirarme para que distinga lo que dicen. ¡Coño! Mi audición se ha vuelto selectiva y visual.

  • En la Cita: Un hombre guapo, en un bar con música de fondo, se acerca para susurrarme una frase sexy y misteriosa. ¿Mi respuesta? “¿QUÉ? ¿Me lo repites? ¡MÍRAME A LA CARA, COÑO!” No hay nada más sexy que tener que leerle los labios a tu pretendiente.

  • Conclusión: ¡La seducción requiere silencio espartano y una iluminación perfecta para el labio!

2. La Mirada del Búho: Las Gafas de Lectura y el Misterio

Necesito gafas para leer de cerca. ¡La presbicia es el Anticristo de la coquetería!

  • En la Cita: Tienes que mirar a tu hombre con ojos de deseo profundo. Yo, en cambio, tengo que sacar las gafas de búho bibliotecario para verle la cara si está a menos de 50 cm. O peor: si tiene que sacar el móvil para enseñarme una foto de su perro (que seguro que también me ha traicionado), tengo que ponerme las gafas para ver la pantalla.

  • Conclusión: La seducción se interrumpe constantemente con la búsqueda, colocación y ajuste de una montura. ¡Adiós al misterio!

3. El Manantial Imprevisto: La Pérdida de Orina y la Danza del Riesgo

La pérdida de orina. ¡Hostia puta! Aquí es donde la seducción se convierte en un juego de ruleta rusa acuática.

  • En la Cita: No puedes reírte con demasiada energía. No puedes estornudar. No puedes toser. Olvídate del baile sensual. ¡La seducción se convierte en la evitación activa de los músculos del suelo pélvico! Cualquier movimiento brusco me convierte en el Manantial de Incontinencia.

  • Conclusión: El deseo se mide por la distancia más cercana al baño.

4. El Infierno Personal: Los Sofocos y el Clima Tropical

Los sofocos y la madre que me parió.

  • En la Cita: El hombre se acerca, hay calor, hay tensión. La escena de beso apasionado… se convierte en una escena de sauna industrial. Mi cara pasa del blanco al rojo, y mi cuerpo empieza a sudar como si estuviera corriendo una maratón.

  • La Solución: El Abanico Espartano. Saco mi abanico de guerra y empiezo a airearme como una duquesa neurótica. ¡El clímax del romanticismo es una mujer con sudor en el bigote y un abanico de publicidad!

🤦‍♀️ El Manual de Seducción de Concha (Para la Petarda)

Entonces, ¿cómo lo hago yo? ¡Te lo voy a decir, querida petarda! NO LO HAGO.

Mi Xoxo Moreno ha declarado la independencia del cortejo.

  • La Seducción es Autonomía: Mi verdadera seducción es mi autonomía diaria. Es priorizar lo que quiero (mi sofá, mi paz) frente a lo que el mundo me exige (salir a cazar).

  • La Seducción es la Elección: La seducción es que mi pareja me quiera a pesar de mis gafas de búho y mi vejiga traidora. Es que me elija con mis sofocos en pleno invierno. Lo demás es farsa y teatro.

👑 La Sentencia Final

Estoy yo, con mi cuerpo en rebelión, mis miccroinfartos por el precio de los alimentos y mi manifiesto anti-maternidad listo para ser publicado, ¿cómo para ponerme a seducir a nadie?

La seducción es un coñazo y una tiranía de la juventud. Y yo estoy harta de tiranías.

¡Que la petarda se preocupe de que sus sofocos no la delaten y que deje mi Oikos en paz!

¿Te apetece decir algo?