¡NO ME GUSTA VIAJAR, COÑO! La Tiranía del ‘Hambre de Mundo’ y la Resistencia Sedentaria (Mi Oikos es Mi Paraíso)

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🤯 ¡HOSTIA! La Matraca y el Deber de Ser Nómada

A ver, queridas lectoras, si algo me agota más que tres horas de gimnasia pélvica o que el pecho oprimiéndome el alma, es la turra y el coñazo que me dan con que viaje.

¡Coño! Por más que lo he explicado con la paciencia de Séneca y la claridad del laconismo espartano, no lo entienden. Es como si el turismo fuera un sacramento y yo fuera una hereje por no querer peregrinar.

El mensaje es implacable: “¡Tienes que viajar! ¡Te abre la mente! ¡Tienes que conocer mundo, Concha, tienes que tener hambre de experiencias!”

Y mi respuesta, honesta hasta la médula, siempre es la misma:

¡No me gusta, no tengo hambre de conocer mundo, como dicen!

🏡 Mi Paraíso: El Oikos y la Vagueza Extrema

La gente se empeña en idealizar la incomodidad de un aeropuerto o la neurosis de hacer maletas. Yo, en cambio, defiendo mi dignidad sedentaria.

Mis prioridades son claras y gloriosamente perezosas:

  • Soy más de mascotas: Mis bichos son mi mundo. Ellos me dan la calma que no me da un trekking por el Tíbet. Su cariño es más estable que un vuelo con turbulencias.

  • Volcarme en mi proyecto: Mi blog, mis ideas, mi neurosis productiva. Eso me llena más que una postal de Machu Picchu. Mi “hambre” es creativa, no geográfica.

  • Estar a mi bola: Necesito mi espacio, mi calma, mi aislamiento estoico. Odio estar de vacaciones y de viaje con otras personas que te obligan a ir a sitios que no quieres o a levantarte a horas que no son de persona funcional estando días con posibles roces y peleas, paso.

¡Hostia puta! Mi casa es mi Oikos, mi castillo espartano, y soy la reina de mi propia quietud. ¿Por qué tengo que sentirme culpable por preferir estar en mi mundo al jet lag y los viajes en coche?

🗣️ La Matraca y el Cansancio de la Explicación

El problema es la matraca. El coñazo incesante.

  • “¿No vas a ir a Málaga? ¡Qué desperdicio!”

  • “Concha, tienes que salir de tu zona de confort.” (Mi zona de confort incluye el control remoto y el silencio, ¡y es maravillosa!).

  • “Pero, ¿y no te aburres?” (No. El aburrimiento es una oportunidad para el cerebro psicópata de encontrar nuevas formas de hacer el idiota, como untarse la cara con arroz y canela).

¡No entiendo, coño, tanta matraca!

👑 El Triunfo del Pasotismo y la Lección de Dignidad

Yo no me meto con los que les gusta viajar. ¡Que cojan 50 vuelos al año si quieren! Pero que me dejen en paz.

La matraca sigue, pero he encontrado la paz. La clave es el triunfo del pasotismo, el último recurso de la dignidad: ya no doy explicaciones, paso directamente.

  • Me preguntan: “¿Para cuándo el viaje a Londres?”

  • Mi respuesta es una sonrisa vaga y un cambio de tema hacia la incontinencia o los sofocos. ¡Mano de santo! La gente se calla al instante.

La verdadera libertad es elegir dónde anclar tu felicidad. Y si mi felicidad está en mis cuatro paredes, con mis bichos y mi proyecto, ¡que le den a los viajes!

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